con el uniforme del trabajo
con el peso del trabajo en la espaldaen las manos las piernas la cabeza.
Intenté hacer cálculos sobre el tiempo:
me pierdo en las treinta mil horas de trabajo.
Antes vomitaba más cuando bebía.
El tiempo es una apuesta perdida contra la vida
y la vida se extiende en todas direcciones
sin que yo deba ser consciente de ello.
Tengo las primeras arcadas y
el mundo sigue dando vueltas regulares
mientras llega el fin del mundo
La indiferencia cava fosas muy profundas
y yo con mi orgasmo oral lo impregno todo:
el fluido es cálido y de textura agradable
soy condescendiente con el.
Es triste pensar que la historia de un humano
acabe haciendo amistad con cabezas de gamba
y demás restos orgánicos.
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